Jesús de Perceval y el momento de volver a hacer circular una obra
El valor artístico no siempre coincide con el momento en que una obra empieza a circular.
Durante décadas, la figura de Jesús de Perceval ha sido leída principalmente desde una clave territorial y simbólica: como eje del movimiento indaliano y como constructor de un imaginario profundamente ligado al sur de España. Esa lectura es legítima, pero no agota su obra.
Los veleros pertenece a otro registro menos visible de Perceval.
Una pintura atípica dentro de su producción más conocida, donde la figuración se depura, los planos se simplifican y la composición se articula desde el ritmo y el equilibrio, más que desde el símbolo. La obra dialoga abiertamente con la pintura moderna europea de mediados del siglo XX, con ecos evidentes de Picasso y de una modernidad mediterránea más amplia, sin perder una identidad propia.
No es una obra indalianista.
Y precisamente por eso resulta clave para entender a Perceval en toda su dimensión.
Esta pieza demuestra que Perceval no fue únicamente un artista del mito, de la raíz o del territorio, sino también un pintor plenamente consciente de su tiempo, capaz de trabajar en un lenguaje moderno y universal cuando el contexto —o la decisión— lo permitía.
Muchas obras como esta han permanecido durante años fuera del foco: en colecciones privadas, en el ámbito familiar, lejos del circuito y del relato dominante. No por falta de calidad, sino por falta de circulación.
El arte que no circula se inmoviliza.
El arte que vuelve a circular, se reactiva.
Desde Vida Austera, como plataforma curatorial independiente, y en colaboración directa con la familia de Jesús de Perceval, se inicia una línea de trabajo orientada a reactivar la circulación y la lectura contemporánea de su obra.
Este texto se inscribe dentro de ese proceso curatorial, cuyo objetivo es situar determinadas piezas —como Los veleros— dentro de un nuevo marco de circulación, lectura y contexto contemporáneo.
English version below

Los Veleros
Jesús de Perceval and the moment to bring a work back into circulation
Artistic value does not always align with the moment when a work begins to circulate.
For decades, Jesús de Perceval has been primarily read through a territorial and symbolic lens: as a central figure of the Indalian movement and as a builder of an imagery deeply rooted in southern Spain. While this reading is legitimate, it does not encompass the full scope of his work.
Los Veleros belongs to a lesser-known register of Perceval’s production.
An atypical painting within his most recognizable body of work, where figuration is distilled, planes are simplified, and composition is driven by rhythm and balance rather than symbolism. The piece openly dialogues with mid-20th-century European modern painting, with clear echoes of Picasso and a broader Mediterranean modernity, while retaining a distinct identity.
This is not an Indalianist work.
And precisely for that reason, it is essential to understanding Perceval in his full dimension.
The painting reveals Perceval not only as an artist of myth, roots, and territory, but as a painter fully aware of his time — capable of operating within a modern and universal visual language when context and intent aligned.
For many years, works like this one remained outside the spotlight: held in private collections, within family environments, and away from the dominant narrative. Not due to a lack of quality, but due to a lack of circulation.
Art that does not circulate becomes static.
Art that circulates again becomes active.
From Vida Austera, as an independent curatorial platform, and in direct collaboration with the family of Jesús de Perceval, a line of work is being developed to reactivate the circulation and contemporary reading of his oeuvre.
This text is part of that ongoing curatorial process, aimed at positioning selected works — such as Los Veleros — within a renewed framework of circulation, interpretation, and contemporary context.






